¿Por qué?

Hacía ya mucho tiempo que yo rumiaba el pensamiento de ir Parque Centenario adentro.

El trato con los indios que iban y venían de Sociales había despertado en mí una indecible curiosidad.

Es menester haber pasado por ciertas cosas, haberse hallado en ciertas posiciones, para comprender con qué vigor se apoderan ciertas ideas de ciertos hombres; para comprender que una misión a los Sociales puede llegar a ser para un hombre como yo, medianamente civilizado, un deseo tan vehemente como puede ser para cualquier ministeril una secretaría en la embajada de París.