VHS

Publicado: 19 agosto, 2010 en Sin categoría

Las viejas escuelas filosóficas discurrían al revés. El pasado no prueba nada. Puede servir de ejemplo, de enseñanza no. L.V.M.

Querido diario,

Hoy empecé a cursar P***. El cuatrimestre pasado no cursé. Entregué unos trabajos que debía.

Volver no es fácil.

Las primeras clases siempre son complicadas. Yo voy a las primeras clases por los mismos motivos por los que trato de cursar todo lo que puedo. Quiero ver qué onda. Quiero saber los detalles formales de la materia: dónde están las fotocopias, con cuánto se promociona y qué día es el parcial.

La primera clase era complicada en el colegio, y es igual en la facultad. El mejor planeamiento estratégico de una primera clase lo viví en el jardín. Claro, éramos 12 y, felizmente, sin ideas propias. A cada uno nos llegaba, no me preguntes cómo, una lista con las cosas que teníamos que llevar el primer día: cantidad de cuadernos diferentes, lápices de colores, fibras, témperas y siempre un punzón. Cuya utilidad todavía desconozco, pero recuerdo terribles ataques criminales con ese elemento. Digamos que la lógica era impecable: tengo 6 años, un tipito sentado de espaldas enfrente mío y un cosito con punta. Hacé la cuenta, que sale sola. Creo que ahora deben estar prohibidos, por una necesidad de desarme infantil progresista.

Cada vez que vuelvo a la Facultad de Parque Centenario, doy una recorrida para que todo esté en su lugar. Me gusta que mi trotskista tenga el mismo mate que el cuatrimestre anterior. Quiero que el que atiende la fotocopiadora enfrente de los baños sea el mismo. Me gusta esa estabilidad, porque la fotocopiadora de los baños tiene una onda más privada. En cambio la del Centro es más dinámica. Los fotocopiadores pasan, el trotskismo queda. Un día te voy a hablar de las fotocopias. Y de los trotskistas, claro.

Obviamente que el planeamiento estratégico de la primera clase, en Sociales, no existe. Hay un 0,8% del alumnado que compra el programa antes de la primera clase. Ese porcentaje crece cuando se trata de las primeras materias y las aulas están plagadas de Novatos, de los que un día hablaré. El resto va a la buena de Dios. Hoy entré a cursar P*** y me llevé una sorpresa. El aula había cambiado porque iban a pasar una peli en la primera clase. Me enteré del cambio de aula cuando llegué a la previamente designada y el docente dijo: “mi nombre es X y voy a dar la materia Y”, y ninguna de esas proposiciones obedecían a los motivos por los que me encontraba allí. Nos levantamos cerca de quince alumnos y fuimos al aula que nos correspondía. Estaban pasando una peli.

En VHS.

En serio. Era un video de los de cinta. Patinaba el audio y por momentos la imagen, porque el video posiblemente sea el mismo desde 1997. El DVD, más barato y efectivo, todavía no llegó a Sociales. Hay un culto por la precariedad que aborrezco profundamente. Que las cosas funcionen mal es un deseo, ideológico, compartido por todos los indios Sociales.

Me apoyé contra el caño de gas para echar una siesta, y el caño estaba caliente. No me pareció una buena señal, ¿por qué el gas iba a estar caliente antes de llegar a la estufa? Cuando la docente tuvo que tocar el tracking para acomodar la imagen, tomé mis cosas y, aprovechando la impunidad de la luz apagada, me fui a mi casa. Vi en DVD “La Carretera”. No es buena.

Pero qué facil es rebobinar en DVD.

Querido diario,

Hoy empecé a cursar P***. El cuatrimestre pasado no cursé, la verdad, entregué dos trabajos que me quedaron colgados. Volver no es fácil. Las primeras clases siempre son complicadas. Yo voy a las primeras clases por los mismos motivos por los que trato de cursar todo lo que puedo. Quiero ver qué onda. Quiero saber los detalles formales de la materia: dónde están las fotocopias, con cuánto se promociona y qué día es el parcial.

La primera clase era complicada en el colegio, y es igual en la facultad. El mejor planeamiento estratégico de una primera clase lo viví en el jardín. Claro, éramos 12 y, felizmente, sin ideas propias. A cada uno nos llegaba, no me preguntes cómo, una lista con las cosas que teníamos que llevar el primer día: cantidad de cuadernos diferentes, lápices de colores, fibras, témperas y siempre un punzón. Cuya utilidad todavía desconozco, pero recuerdo terribles ataques criminales con ese elemento. Digamos que la lógica era impecable: tengo 6 años, un tipito sentado de espaldas enfrente mío y un cosito con punta. Hacé la cuenta, que sale sola. Creo que ahora deben estar prohibidos, por una necesidad de desarme infantil progresista.

Cada vez que vuelvo a la Facultad de Parque Centenario, doy una recorrida para que todo esté en su lugar. Me gusta que mi trotskista tenga el mismo mate que el cuatrimestre anterior. Quiero que el que atiende la fotocopiadora enfrente de los baños sea el mismo. Me gusta esa estabilidad, porque la fotocopiadora de los baños tiene una onda más privada. En cambio la del Centro es más dinámica. Los fotocopiadores pasan, el trotskismo queda. Un día te voy a hablar de las fotocopias. Y de los trotskistas, claro.

Obviamente que el planeamiento estratégico de la primera clase, en Sociales, no existe. Hay un 0,8% del alumnado que compra el programa antes de la primera clase. Ese porcentaje crece cuando se trata de las primeras materias y las aulas están plagadas de Novatos, de los que un día hablaré. El resto va a la buena de Dios. Hoy entré a cursar P*** y me llevé una sorpresa. El aula había cambiado porque iban a pasar una peli en la primera clase. Me enteré del cambio de aula cuando llegué a la previamente designada y el docente dijo: “mi nombre es X y voy a dar la materia Y”, y ninguna de esas proposiciones obedecían a los motivos por los que me encontraba allí. Nos levantamos cerca de quince alumnos y fuimos al aula que nos correspondía. Estaban pasando una peli.

En VHS.

En serio. Era un video de los de cinta. Patinaba el audio y por momentos la imagen, porque el video posiblemente sea el mismo desde 1997. El DVD, más barato y efectivo, todavía no llegó a Sociales. Hay un culto por la precariedad que aborrezco profundamente. Que las cosas funcionen mal es un deseo, ideológico, compartido por todos los indios Sociales.

Me apoyé contra el caño de gas para echar una siesta, y el caño estaba caliente. No me pareció una buena señal, ¿por qué el gas iba a estar caliente antes de llegar a la estufa? Cuando la docente tuvo que tocar el tracking para acomodar la imagen, tomé mis cosas y, aprovechando la impunidad de la luz apagada, me fui a mi casa. Vi en DVD “La Carretera”. No es buena. Pero qué facil es rebobinar en DVD.

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comentarios
  1. Javier dice:

    La verdad te felicito! Todo lo que decis me recuerda lo diferente que es cursar en efesoc en Ramos. Me rei mucho. Segui posteando

    • Occy dice:

      Hola!
      Me maté de risa con tu post, especialmente por lo del culto por la precariedad!
      El año pasado debía dar una clase, y aproveché para llevar la netbook y mi propio cañón (porque para pedir el de la facu tenés que hacerlo por nota y con un mes de antelación). Y cuando quise enchufar el cañón… no había enchufe disponible!!! parece que había sucedido un corto circuito y anularon todos los enchufes…
      En cuanto a la videocassetera, la que había en 1997 ya era vieja y los videos patinaban; no creo que se hayan modernizado.
      Delicias de la vida Fsoc, que no ha cambiado en 15 años.

  2. Vicente dice:

    Que el troskista de uno tenga siempre el mismo mate del cuatrimestre anterior sin dudas construye una escena de previsibilidad necesaria para empezar las clases. Ni hablar de la vendedora de panes calientes rellenos, su canasta y sus trenzas.

    • otro viejo dice:

      che te quejas de los indios sociales, pero lo que te paso es que te acostaste arriba del caño de una estufa que funciona con caldera… lo que pasa no es gas, es agua caliente por adentro.

      o sea, como podes pensar que si viene un caño de un lado, pasa por unos fierros todos cerrados y sigue el caño del otro… lo que pasa adentro es que hay fuego?

      en otro post te quejas de los desconocimientos de los indios sociales respecto a la ciencia natural… pero no tenes la mas palida idea de como funciona la combustion.

      en sociales como siempre, se ve la paja (intelectual) en el ojo ajeno.. y no cuando se cae “LA VIGA” en el propio..

  3. buenísimo loco, seguro que si tuvieran latas de 35 mm las usarían

    cerdos!

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